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jueves, 28 de enero de 2016

SINAÍ CAPÍTULO 8

8ª Parte. Epílogo: Escritos varios.



"Hay un jardín en mi alma"


Duermo cuando por todas partes sigo el dulce frescor tierno del camino.
Una verja tapa pálida mi vista, canta con gran tristeza la abubilla, lamenta por amores que vivía melancólicamente mi destino.
Árboles.
Son cipreses, pero finos.
El nombre de una amada tienen grabada en su tronco rugoso y plateado: Dórida, otro Camila, hemos llegado, también está Lucrecia...
Yo prosigo: Amarílidis mira sus zafiros...
Todos tienen un nombre.
Representan tormentos y desdichas.
Me recuerdan mis antiguos amores.
Cuando siembran campos, huertas, jardines aquí miro el tiempo que pasó.
Incluso sonrío, aunque lloro por tanto sufrimiento por seres limitados.
Sólo siento la nostalgia amorosa.
Debilito conchas y fortalezas y vigilo.
Dolor en corazón por las amadas.
Ya pasó en silencio esta jugada.
Ya me alejo.
Despido lagrimada.
¡Tanto puede mi amor!
Pero mezquinos espíritus jamás lo han comprendido.
Job 28: Una parábola del hombre moderno

Este capítulo de las Escrituras nos aporta valiosas enseñanzas, especialmente para el hombre de nuestros días. Para comprenderlo mejor lo dividiremos en cinco apartados:

El poder y la ciencia del hombre (1-11).- El trabajo del hombre inquiere hasta lo más profundo de la tierra en la búsqueda de sus riquezas materiales. Examina por todas partes y su ciencia transforma la naturaleza. Construye presas en lugares áridos, cambia el desierto en vergel y los páramos en regadíos. Investiga desde lo más íntimo del átomo hasta las galaxias más alejadas. Toda la naturaleza parece estar sometida, o en vías de sometimiento, a la ciencia y el poder del hombre moderno. Parece que no queden secretos inaccesibles para nosotros, ¿pero es así?
Falta la sabiduría (12-19).- Este hombre que parecía saberlo todo se da cuenta de que no tiene lo más importante: un conocimiento sólido de Dios y sus demandas morales. Como enseña el versículo 13, ningún hombre le da la importancia que merece a este conocimiento y entre los vivos no se encuentra. Tampoco se encontrará en la naturaleza. Si intenta comprarla con los minerales más preciosos, conseguidos por su propio saber, por sus propias obras, tampoco la alcanzará. No está en su mano el alcanzar la verdad.
 La desesperación (20-22).- La búsqueda termina en un fracaso para el hombre. El Abadón y la muerte, o sea, la búsqueda de la verdad a través de los demonios, el espiritismo y saberes afines tampoco la alcanzan. Han oído de la sabiduría, pero no son la sabiduría. Es necedad esperar la verdad de un hombre muerto. ¿Nos quedaremos entonces en la ignorancia y el escepticismo?
Dios existe y posee la sabiduría (23-26).- Hay un Dios, que controla al Universo, pero lo más importante es que en su mano está la verdad. Pero no está obligado a hablar. ¿La manifestará al hombre o se callará?
Dios habla (27,28).- En un acto más de su gracia misericordiosa, habla al hombre y enseña sabiduría e inteligencia a todo ser viviente. Allá donde fracasaron la ciencia humana y las obras de los hombres intervino la gracia de Dios, que ilumina a toda criatura (Jn. 1:9). La Revelación era necesaria, y Dios la manifestó hasta su culmen (Heb. 1:1,2). Jesús es la Revelación definitiva de Dios. ¡Aleluya!


"Canto a la resurrección de Cristo"

En medio de la sobre, en gozos suaves, vino para verte alba trágica.
Gime, nada viene.
¡Cántote, gracia diva salvadora!
Y Cristo vencedor naturaleza corporal recupera victorioso.
Grave, en su soplo vuelve con su cuerpo:
No tiembla mucho mientras toma fuerzas, como pájaro cálido suspira.
Vientos majestuosos dan noticia:
Nacido es el nuevo hombre vencedor de esta trágica muerte, que redime.
Rápido, ante los guardias rompe piedra, no pueden impedirle la salida al Señor del planeta que ha rescatado.
Abre camino contra las maldades y penas, fruto lógico del falso entendimiento, reinante por la caída.
Huestes malignas corren asustadas:
El Cristo ha conseguido señorío y majestad sobre todo el Universo.
Pedro rechaza incrédulo la nueva, el Maestro lo consuela del dolor que traspasa su ser por su derrota.
Tranquila, Magdalena da cuenta con gozo del poder del Nazareno, pasa a ser la primera que le ha visto.
Marcha el dudoso apóstol con tristeza, mas Cristo lo levanta con razones evidentes y vuelve a su ministerio.
Surge con sencillez nuevo rebaño.
Ya cesa en su función mosaísmo.
Salvación por la gracia.
Sobran ritos.
Muchos años después este Señor me salvó de mi pecado con su sangre:
Este Cristo camina por la vida.
El Cristo anónimo y desconocido.

Mateo 25: 31-46. Propongo un diálogo para después del Juicio Final. El esquema podría ser el siguiente:

Creyente corriente (cualquiera, incluso yo): ¿Quién es éste que estaba conmigo a la derecha? Nunca estuvo en nuestras iglesias, jamás disfrutó de los privilegios conferidos por el Bautismo y la Santa Cena, nunca leyó la Biblia mientras nosotros la recitábamos todos los días de carretilla. Cuando lo veíamos por las calles huíamos de él como si fuera un leproso. Olía mal, vestía mal, sus modales dejaban mucho que desear, y jamás empleó un lenguaje limpio como nosotros. Muchas veces estuvimos a punto de predicarle, pero lo consideramos demasiado ignorante, muy torpe y que sólo traería problemas a nuestra muy digna congregación de los santos. Por nada del mundo hubiéramos albergado un individuo semejante en nuestros cómodos hogares. ¿Quién sabe las enfermedades que tenía? ¿Y por qué habíamos de ayudarle algo? No era de los nuestros. Nosotros éramos siervos de Cristo y no teníamos tiempo de atender a tantas personas semejantes a él que andaban por el mundo. Estaba fuera del Sistema.

Un ángel de Dios (izquierdoso): ¡Oh, hombres! ¿No sabíais que en aquel individuo también estaba Cristo? El Cristo que se ignora a sí mismo y que se encuentra en todos aquellos que nunca jamás pudieron satisfacer sus necesidades más elementales. El Cristo anónimo que estaba en aquel obrero asesinado por pedir pan para sus hijos. El Cristo desconocido que emigró a Alemania contra su voluntad. El Cristo anónimo que marchó a Siberia por pedir sus derechos humanos. Y sobre todo, el Cristo desconocido que habitaba en aquellos pobres, parias y marginados que os encontrabais todos los días, desde que os salíais de vuestros cómodos hogares hasta que os encerrabais en vuestros confortables locales para el culto de Dios.

Otro ángel de Dios (más intelectual): ¡Oh, creyentes corrientes! Desde que Cristo, el Señor de la gloria, volvió a los cielos  lo convertisteis en un objeto abstracto de especulación teológica. Lo despojasteis de su humanidad concreta y de su amor por todos los hombres y le prohibisteis el paso a vuestra vida cotidiana. Creísteis que Cristo sólo estaba en vuestros templos, vuestros aposentos altos y demás sitios apartados del mundanal ruido. Pero hay otro Cristo. Un Cristo que vive en la Humanidad doliente y sufrida. Un Cristo que está en todos los pobres de la Tierra, en todos los despojados de sus derechos por la rapiña de los hombres, que entregan sus corazones a Satanás para aplastar mejor a sus hermanos de raza. Escribisteis muchos libros de mística para tener comunión con el Cristo de los cielos, pero olvidasteis al Cristo anónimo y desconocido que pasaba a vuestro lado. Dad gracias a Dios por haber reparado vuestros olvidos.

En cuanto a mí, Señor, perdóname porque a pesar de haber recibido esta pequeña luz sigo comportándome tantas veces como un creyente corriente. Perdóname por los méritos de Cristo, mi único Salvador, y haz que por obra del Espíritu Santo cada vez viva más cerca de este ideal, para gloria de ti, Padre mío y Dios mío.
Hacia el Reino de Dios.

Me propongo explicitar brevemente en este artículo cuál es mi interpretación de la Filosofía de la Historia subyacente en las Sagradas Escrituras, testimonio escrito de las experiencias de diversos hombres y colectividades en su relación con el Dios Absoluto.

En el principio, Dios creó un Universo coherente (Cosmos), dotado de una dialéctica inmanente que primero produjo las Galaxias, luego nuestro Sistema Solar, y por último la Tierra (Ge. 1:1). Este proceso es lo que los científicos llaman cosmogénesis.

En un segundo paso, la Tierra produjo la vida: biogénesis. Es asombroso pensar que sólo a finales del siglo XX estamos empezando los hombres a crear vida en los laboratorios.

En un tercer paso, la biogénesis se convierte en antropogénesis. Surge un ser que es imagen de Dios (Gen. 1:27). Es un plazo de tiempo tan corto que sería ilógico atribuirlo a la casualidad. Dios siempre controla la evolución, pero dejando el máximo de libertad a los factores materiales.

Por último, el Padre comienza un nuevo capítulo de la evolución: La Historia de la Salvación, o cómo Dios ha llegado a tener una relación filial con la Humanidad y lucha por hacer surgir un mundo nuevo libertado de todas las imperfecciones actuales (Ap. 21:6)

El comienzo histórico del Pueblo de Dios se da cuando Abraham sale de Ur, ciudad-estado mesopotámica, embrión y prototipo de todo sistema social imperialista y basado en la explotación del hombre por el hombre (Gen. 12:1). Esta ruptura con la ideología legitimadora de este orden social injusto se traduce en el Génesis como el rechazo de la idolatría y la conversión radical al Dios único.

Más adelante, vemos que los descendientes de Abraham caen otra vez bajo el yugo de la esclavitud de Egipto (Ex. 1:13), que como todos los imperialismos, tenía su fundamento ideológico en la idolatría.

El Padre intervino de forma revolucionaria a favor de los esclavos (Ex. 7-15) y los condujo a un lugar donde se unieron a los oprimidos de las ciudades-estado cananeas (Cf. Jos., cap. 9). Este nuevo pueblo, Israel, crea entonces un sistema social democrático e igualitario, único en la Historia Antigua, en el cual todas las leyes, expresión de la voluntad de Dios, van encaminadas a impedir la formación de una clase dominante capitalista-terrateniente que ponga todas las instituciones sociales a su servicio.

Desgraciadamente, y contra la voluntad de Dios expresada por el profeta Samuel (1 Sam. 8), este programa fue abandonado y en su lugar se constituyó un sistema monárquico autoritario con una poderosa oligarquía. La consecuencia fue el paso del judaísmo primitivo a un sistema religioso alienante y ritualismo. Contra esto se levantaron los profetas, quienes hablando desde una comunión personal con Dios manifestaron claramente que todo culto auténtico se basa en la realización de la justicia y el amor al prójimo en todos los terrenos de la vida (Cf. Is. Cap. 58). Quien piense agradar a Dios exclusivamente por medio de reuniones, rezos ayunos y diezmos no se ha convertido al Dios de Israel (Miq. 6:6-11).

Los profetas insisten en que la nueva sociedad creada por el Éxodo era sólo un esbozo del futuro Reino de Dios: Superación de todas las formas de explotación, desaparición de la idolatría en todos los países, reconciliación del hombre con la Naturaleza, victoria sobre la muerte y la vida del Espíritu en todos los hombres.

Pero faltaba la revelación definitiva de Dios: Jesús de Nazaret (Heb. 1:1,2), que con su vida y su enseñanza nos muestra que la lucha por el Reino de Dios en definitiva es la lucha contra toda forma de alienación, incluida la religiosa, que es la peor porque se realiza en nombre de Dios (Mateo cap. 23).

El programa de Jesús fue aprobado públicamente por el Padre a través de la resurrección, que es la garantía de que a pesar de todas nuestras limitaciones la causa de Dios sigue adelante.

Desde entonces, todos los que siguen el mensaje de Cristo forman la Iglesia, que en la medida en que siga el proyecto liberador de Jesús de Nazaret hace avanzar la Historia hacia su consumación final, que llegará el día en que se realice en su plenitud el Reino de Dios.

No debemos olvidar, que según la parábola del Juicio Final que aparece en Mateo capítulo 25, hay muchas personas que sin creer en Jesús o tener un conocimiento pleno de Dios, entrarán en su reino porque viven el amor al prójimo y luchan por la justicia en todas partes, a diferencia de los cristianos carismáticos del mismo texto.

Por todo ello, debemos aliarnos sin sectarismos ni dogmatismos con las fuerzas que luchan por un mundo mejor y más humano (marxismo, psicoanálisis, existencialismo, feminismo, ecologismo, etc.), pues sólo así, a través de estas luchas parciales, engendraremos entre todos el Reino de Dios.
LA EVOLUCION DE MI PENSAMIENTO TEOLÓGICO

Quisiera en este breve escrito relatar algo tan complicado, tortuoso, zigzagueante y que de ninguna manera podría calificarse de proceso lineal como es la evolución de mi conciencia de intelectual cristiano. Nunca he querido someterme a ningún dogma ni creencia por inercia ni por respeto a las autoridades constituidas, sino que, siguiendo el consejo de Pablo, he querido examinarlo todo y seguir mi propio camino. Prefiero ahora, como siempre, la soledad al borreguismo en el que flotan la gran masa de los que se llaman a sí mismos cristianos. Para mejor claridad, seguiré el orden histórico-lógico antes que el orden existencial concreto. Aquí van cuatro etapas que reflejan unos diez años de mi vida, que se dice pronto, años de grandes esperanzas y grandes decepciones, y aunque parezca un tópico he conocido lo mejor y lo peor del corazón humano.

El niño en Cristo. Etapa del fundamentalismo evangélico.

Yo acepté a Jesucristo como Señor y Salvador cerca de los veintiún años. Estaba empezando los estudios de Filosofía y Letras. Pasaba entonces por una gran crisis existencial y personal que me conducía a un nihilismo cada vez más acusado y a la autodestrucción personal. La fe me ayudó a relanzar mi vida y dotarla de un sentido positivo. Como buen intelectual, me dediqué rápidamente al estudio de las doctrinas de la secta que me había llevado a Jesús. Era una iglesia evangélica sin denominación, de la rama de los pentecostales. Lo esencial allí no eran las doctrinas, muy simples y cuyo estudio además se veía con malos ojos, sino las experiencias de tipo carismático: sueños, visiones, profecías, lenguas, sanidades, etc.

Al aceptar el fundamentalismo biblicista, creía en la absoluta inspiración, infalibilidad y autoridad de los textos bíblicos. Yo vivía en la esquizofrenia de tener que rechazar la concepción científica del mundo, por un lado, y estudiar una carrera universitaria por otra.

Igualmente aceptaba el mensaje apocalíptico, milenario y catastrofista de Scofield y sus discípulos actuales, que confunden la CEE con la cuarta bestia de Daniel y al Consejo Mundial de las Iglesias con la Gran Babilonia que vio Juan.

La insatisfacción con esta teología y estas doctrinas, que no sirven para enseñar de una forma coherente y sistemática la Biblia, incluso conservando el dogma de la inspiración plenaria de las Escrituras, me llevó al estudio del período originario del protestantismo: la Reforma del siglo XVI.

El adolescente reformado. Lutero, Calvino y otros más.

El pensamiento protestante clásico significó un revulsivo para mis creencias, produciendo la renovación de mi paradigma teológico. En la Reforma, sobre todo en Calvino, Berkhof, Schaefffer y otros, encontré una profundidad de reflexión y una coherencia sistemática que no encontraba en mis maestros anteriores. El calvinismo ortodoxo, que tiene sus dos pivotes en la soberanía de Dios y la autoridad de la Escritura, fascinó a mi espíritu con su coherencia lógica, desde el bautismo de infantes a la terrible doctrina de la doble predestinación.

Como este camino lo recorría yo solo, me fui sintiendo cada vez más aislado en la comunidad, que cada vez se fue institucionalizando más y más, hasta llegar a construir un fósil petrificado de su experiencia primigenia, en la cual algunos de sus fundadores siguen vegetando todavía, aunque la mayoría de ellos se haya salido en el proceso.

El complejo de Edipo. La teología liberal como arma arrojadiza.

Yo descubría la teología liberal, modernista, de una forma personal, independientemente de los procesos personales de otros hermanos. Fue de una manera casi clandestina, por mi afición a leer de todo, pasando de censores e inquisiciones. Hay que hacer notar que los autores protestantes modernos de tendencia liberal, crítica, sólo se pueden leer en España en editoriales católicas, que no se suelen disponer en las librerías "bíblicas", donde los protestantes españoles se surten de "alimento espiritual". La inmensa mayoría de los evangélicos españoles no creen otras doctrinas ni ven otro cristianismo distinto del que han recibido porque los mantienen en un guetto intelectual construido por generaciones de clérigos ignorantes y reaccionarios. Quien interprete estas líneas como un implícito apoyo al catolicismo romano que se lo quite de la cabeza, pues la situación actual y pasada de esta corriente religiosa no escapa a mis críticas.

Bien, después de este "excursus" contestatario, seguiré. El fin de mi creencia en la Biblia perfecta me produjo una grave crisis teórico-existencial. La búsqueda del "Jesús histórico" y el rechazo del "Cristo de la fe" me lanzaron en un camino de análisis cada vez más críticos de la elaboración de los textos y las tradiciones religiosas en que se fundamenta el judaísmo y el cristianismo. Toda la insatisfacción acumulada durante años de oscurantismo y fanatismo las volqué en el intento de difusión de esta teología de espíritu amplio y amigo de la razón entre mis hermanos que todavía dormitaban en el fundamentalismo evangélico primitivo.

El resultado estaba claro desde el principio. Yo fui condenado como hereje y mis ideas condenadas como engaños "de Satanás". Por lo visto la destrucción de la razón y la vida legalista llamada "cristianismo evangélico" fueron inventadas por Dios mismo (¿nos será quizás al revés?). Yo seguí solo, pero seguí en el Camino. Prefiero no hablar de dramas personales.

La Teología de la Liberación. El camino hacia Marx.

Yo estaba solo, pero seguí pensando e investigando. Llegué a sentirme insatisfecho de la teología liberal porque se mantiene en el plano de la teoría pura, asumiendo en la práctica los ideales de la burguesía decimonónica. En este punto empecé a leer a Gustavo Gutiérrez y Leonardo Boff. Allí sí que se encuentra un cristianismo comprometido con los pobres y con los oprimidos, y que no sólo lucha contra la mistificación de un cristianismo excesivamente intelectualizado sino que también propone una nueva arma para transformar la sociedad: la herramienta marxista, que en su azarosa historia, como la del cristianismo, está transformando la realidad del mundo entero, aunque a veces esta empresa se produzca a sangre y fuego.

Hay que reconocer que "el Reino de Dios" según estos teólogos y "la sociedad sin clases" del socialismo marxista tienden cada vez más a ser la misma cosa.

Pero ahora llegamos al último escollo: ¿es posible conservar la fe cristiana fundamental, reducida a su mínima expresión, si aplicamos el materialismo histórico de una forma rigurosamente científica al estudio del origen del cristianismo?

Segunda pregunta (derivada de la anterior): ¿no puedo yo también interpretar toda mi historia personal como una lucha por la liberación personal que, al igual que la Humanidad, acaba desembocando en la lucha por la liberación social y colectiva?

Tercera pregunta (¿conclusión?): ¿son válidos todavía los contenidos del mensaje cristiano para la construcción de mi vida personal y de una sociedad más justa?


P.S.: La respuesta se dará a lo largo de mi vida futura.

viernes, 22 de enero de 2016

SINAÍ CAPÍTULO 2


2ª Parte: La Torah

"Y bajó Moisés con las Tablas de la Ley y se las leyó al pueblo, que prometió obediencia perfecta"
(Exodo)
Ahora hablaré de parte de dios, señor. Aayu, bejum, kuymio, adinai, sabaot, traaer, kuhit, salam alaykum. Así dice Jehová: Pueblo mío, yo os quiero mucho y haré con vosotros prodigios nunca vistos, y realizaréis mi plan. Así dice el Señor.
    Y toda la congregación, que había escuchado de rodillas y con la cabeza entre las rodillas el mensaje, orando pacientemente por su interpretación, prorrumpía en gritos de alabanza al comprobar en su seno la presencia del dios viviente.
    Todo esto había pasado en el monte sagrado, adonde nos había llevado nuestro rechazo de esta sociedad y sobre todo de su religión. La montaña es el lugar indicado para encontrar la verdadera naturaleza de la realidad y preocuparse por las grandes cuestiones de las que depende nuestra salvación y la vida eterna, pues para eso hemos nacido, ¿verdad, señor?
    Se nos olvida algo, señor. Al principio se formaron dos comunidades:. una era la de los espirituales y otra la de los carnales. Los espirituales hablaban en lenguas y manifestaban todos los dones del Espíritu Santo, los carnales andaban en el poder de sus propias fuerzas, creían pero no tenían el Espíritu. Pasó algún tiempo hasta que las divisiones desaparecieron.
    En esa época aprendimos los principios básicos del Cristianismo Evangélico, la versión fundamentalista ultraconservadora que llegó un día funesto a España, pues estamos en los tiempos en que surgirá el Anticristo, y las doctrinas de Watchman Nee, o cómo construir una iglesia que no tenga ninguna denominación con unos cristianos espiritualísimos y quebrantadísimos, pues, como usted sabe, señor, se puede enlazar directamente con la iglesia del Nuevo Testamento sin tener que examinar, estudiar o pasar por los veinte siglos de historia que nos separan por obra y gracia del Espíritu, que para eso lo teníamos en exclusiva. No hay nada más edificante como la cruz en la vida cristiana normal para conocer la vida que nace de la muerte y experimentar la liberación del espíritu, todo ello mediante el testimonio de dios y alcanzar la iglesia gloriosa, sublimación trascendente de la iglesia normal.
    Y así, a golpe de profecía, visiones extáticas y lenguas misteriosas se fue configurando nuestro paradigma teológico, superoriginal como usted verá, ahorrándonos todos los derechos de "copyright", aunque luego vendrían y pasarían factura, como veremos más adelante.
DE LA IGLESIA A LA CALLE
    Y así fue: Un pequeño grupo de cuatro personas se salió del movimiento. Poco más tarde otro grupo lo siguió saliéndose también (ALGUNOS MESES DESPUES EL MOVIMIENTO SE DERRUMBO). Todo esto sucedió a finales de verano de 1977. Y cada uno empezó a caminar por su cuenta, sólo teníamos un guía, la Palabra de dios y cada día descubríamos el gran poder y autoridad que manaba de esta engañifa. Teníamos algunos contactos, porque todos nos conocíamos de antes y a los pocos meses (unos cinco meses), dios unió a las dos comunidades en una sola, para ese momento (14 de Mayo de 1978) ya habíamos conocido de veras el poderoso dios Vivo que tanto tiempo habíamos buscado. ¡POR FIN! Conocimos el fabuloso fuego y el impresionante viento de Pentecostés, el Espíritu Santo, (DEL QUE TANTO HABIAMOS HABLADO Y NO CONOCIAMOS) inundó nuestras vidas a rebosar, nuestros corazones brincaban, chillaban, cantaban de gozo, de felicidad, de satisfacción al encontrar por fin el muy deseado de las naciones.
    Él cambió nuestras vidas, renovó nuestras mentes, sanó nuestros complejos y heridas. Lo sentíamos a nuestro lado, cada día más cerca que el anterior. Comenzó una época inolvidable para nosotros, grabada en nuestros corazones para toda la vida: EL PRIMER AMOR. Dios obraba entre nosotros toda clase de dones de forma prodigiosa: MILAGROS, SANIDADES, PORTENTOS, AMOR, CELO, PALABRAS, PROFECIAS ...
    Nada nos importaba, todo carecía de valor, aún nosotros mismos y nuestra dignidad personal (SIC). Sólo importaba Jesús y el Espíritu Santo. En una palabra, dios. Habíamos vislumbrado el porqué de nuestras vidas y esa luz había cegado nuestros ojos para el mundo. El era todo y lo llenaba todo en nuestra vida. (Codex Sinaiticus. Fragmento "Imaginosus").
HABIAMOS VISLUMBRADO EL PORQUE DE NUESTRAS VIDAS Y ESA LUZ HABÍA CEGADO NUESTROS OJOS PARA EL MUNDO. Y ESA LUZ HABÍA CEGADO NUESTROS OJOS PARA EL MUNDO. ERA EL TODO Y LOS LLENABA TODO EN NUESTRA VIDA. EL ERA TODO Y LO LLENABA TODO EN NUESTRA VIDA.
    Ahora señor, para darle salsa al asunto, le contaré el esquema típico de todas nuestras conversiones a la luz divina:
1ª Etapa: Yo vivía en una existencia desgraciada, aburrida, frustrada, con drogas, siendo esclavo del sexo, no obedeciendo a mis padres, en el ateísmo más abyecto, con muchos problemas en mi casa, suspirando por encontrar un sentido a mi vida.
2ª Etapa: Me hablaron de un dios vivo que me amaba y quería reconciliarse conmigo, pues todo lo que yo hacía le había ofendido terriblemente y me podía mandar al infierno eternamente si lo rechazaba, pero como Jesús era maravilloso si creía en él todo cambiaría.
3ª Etapa: Creí en Jesús. ¡Aleluya! Mi vida se transformó radicalmente y me convertí en una nueva criatura, pensando solamente en la gloria de dios y experimentando cada día los inefables gozos del Espíritu, creyendo firmemente en mi Biblia Infalible y rechazando toda tentación del mundo, el demonio y la carne. Si antes era una persona multidimensional y realizándome en los múltiples aspectos de la vida a todo he renunciado por amor a Cristo, que me quiere en exclusiva para él y no soporta que le demos importancia a cosas tales como el trabajo, los estudios, el sexo, la cuestión social o la música moderna, cosas todas que nos impiden esperar la consumación de todos los tiempos, que ya mismo será, pues las profecías bíblicas se van cumpliendo y Armagedón está cerca, como dijo el Presidente Reagan, político cristiano donde los haya, aunque de Pinochet también nos han hablado bien los misioneros evangélicos que nos visitan.
    Hay que recordar que nos encontramos al principio con unos jóvenes: capaces de no comer pipas para ahorrar para una casa donde irse a vivir juntos y ser guiados por dios y no por hombres (se rechazan pastores y jefes de otros grupos que se interesaron por nosotros, para pastorearnos), que no quieren denominación sectaria alguna, ni imponer una doctrina determinada como verdadera a los demás, que comulga con católicos y protestantes igualmente, con una clara vocación popular (aunque no política), pensando en trabajar con negocios propios, rehabilitar drogadictos, prostitutas, marginados, etc... Son gente que viste normal, fuma y habla como los demás, etc...
    Luego se encontraron: con dinero de donaciones del exterior, con un templo de bancos de madera y púlpito, pastores y apóstoles o hermanos más o menos espirituales, con formas cada vez más evangélico-pentecostales, cada vez nos relacionábamos menos con católicos y más con ciertos grupos evangélicos, siempre iban a las reuniones el mismo tipo de personas y no se hace casi nada por los marginados, es más, a los pocos que había se les ponía en "disciplina", la gente empieza a ennoviarse o a casarse y cada uno se va por su lado. Además se empieza a ver mal fumar, vestir de modo raro, hablar como el "mundo", etc.
    La inmensa mayoría de los del principio piensan que en esta época había más informalidad, más espontaneidad, más unanimidad y era todo menos místico o religioso.
    Nos encontramos pues, con una clara deformación de la forma de vivir el cristianismo, o de la idea que se tenía de dios. Al final se le veía como un dios religioso, exigente, totalitario y sensacionalista.
    Érais cerca de treinta, veintinueve y medio, aproximadamente. Yo elegí a siete (número de plenitud) para que "llevaran" (de forma stalinista, como siempre) la comunidad; parecíamos más del doble por la vida y el ruido que armabáis allí donde pasabáis. Empezásteis a reuniros en un campo lleno de olivos y resonancias bíblicas (LOS OLIVOS DE PORTADA ALTA) y más tarde os encontré un lugar mejor y más aislado, el monte de Fátima (al lado de Miraflores de los Angeles, que fue vuestro Sinaí particular, y donde me manifesté en abundancia.
    Empecé para vosotros una inigualable etapa que duró desde el verano de 1978 hasta Enero de 1980, os llamé "Los del monte" (se ruega no pensar en las cabras, sobre todo en las bíblicas), "La comunidad del monte".
    El subconsciente colectivo empezó a mostrarse de muchas maneras, como un Alá poderoso, realizador de milagros y dador de dones, esto nos embaucó mucho a todos. (Jóvenes ávidos de experiencias nuevas y fuertes, pero "lights").
    Tú siempre tenías algo nuevo y bueno para satisfacernos. Tus profecías y mensajes eran abundantísimos y frecuentes, constituían nuestro gran punto de guía y apoyo, era una gran ventaja tener siempre hilo directo contigo porque, afortunadamente, teníamos poco conocimiento de tus supuestas y/o pretendidas Escrituras, que tú y yo sabemos que tienen mucha paja y poco grano y además a ti no te importaba guiarnos así, que no la línea oficial de los cretinos biblicistas, pero a ti, siempre lo reconoceremos, te importábamos nosotros más que las normas (católicas o protestantes).
    Después un nuevo espíritu se adueñó de nosotros y nos apartó de ti, único dios, para llevarnos a la Biblia y entronizarla en tu trono: Nuestros ojos y mentes se abrieron "PORQUE TOMARÁ DE LO MIO Y OS LO HARA SABER" y recibimos la doctrina fundamental de la Palabra "PORQUE LA LETRA MATA", ¡prodigioso, inmenso, sabiduría de lo alto! Todo era nuevo para nosotros, así que nos apartamos del fondo del ser divino y nos fuimos a uno de sus epifenómenos más controvertidos. El disangelio era predicado y crecíamos como las algas en el Adriático. Se cumplían todas las palabras de este nuevo dios: los montes se movían, habría prodigios en los cielos, en las tierras y debajo de las tierras y por todas partes el anhelo inexpresable de la creación esperanzadamente creía haber llegado a su final, pues nosotros seríamos la iglesia del sello de los profetas, la que consumaría la restauración del Universo, superando las malditas escisiones entre esencia y existencia y entre sujeto y objeto, viviendo otra vez en la unidad restaurada que nunca más sería dividida. Pero todo lo echasteis abajo con vuestra maldita sumisión a la letra. Así dijo la Madre Sabiduría, que se os manifestaba a vosotros bajo los velos de la ideología cristiana.
    El dios de la Palabra os sorprendía y engatusaba cada día más y más, cumpliendo su palabra. Un día hubo un milagro extraordinario: Nevó en Málaga, sólo lo vieron tres o cuatro que previamente lo esperaban y tampoco hubo verificación científica, pero no importa, nevó y moriría por ello.
    Nuestro subconsciente colectivo, el Gran Castrador del Ser Humano, nos hablaba del quebrantamiento, antes de llegar a la plenitud de la comunión con Zeus tendría que quebrantarnos, que romper ese vaso de barro que llevamos innato en nosotros, nuestros gustos, deseos y tendencias, todo lo que individualiza a cada ser concreto, para que la excelencia del poder de dios y la esencia universal del Espíritu Absoluto se pasearan por nuestra vida, libre ya de ataduras como los yoguis de la India Eterna. De esta y de muchas manera más conocíamos más, más y más, ¡uf!, al dios que habíamos creado/creído.
    Otro día, nuestro inconsciente supo que vendrían las lluvias de Ranchipur a Málaga, y se lo atribuyó al Demiurgo que llevaba entonces nuestra comunidad de los santos elegidos.
    Otro día, conocimos el olor del néctar divino "Impulso Teocrático", que del Olimpo bajó a nuestro monte: Una exquisita fragancia, un olor, inigualable, la gloria del Altísimo estaba entre nosotros.
    Después, las necesidades del marketing evangelístico, en aras a una propaganda que tenía y tiene como objetivo ideal llegar hasta los confines de la Galaxia, por cierto, ¿los extraterrestres vivirán en pecado?, nos hizo sentir la necesidad de un local para reunirnos (no porque a nosotros nos fuera mal en nuestro monte, porque era ya un placer colectivo sadomasoquista soportar todos unidos el calor del verano andaluz y el frío del invierno siberiano, lluvias tropicales, huracanes caribeños, ... Nada nos importaba con tal de estar juntos todos los hermanos, miembros de una iglesia, y ser llenos del Espíritu Santo, allá en el bello monte, allá donde vivía)- necesitábamos un local para llevar a nuestros padres porque era muy difícil para las gentes que invitábamos llevarlas a lo alto del monte.
(Codex Zorobabel. Capítulo Groucho)
    ESTA NOCHE TUVE UN SUEÑO
    Ningún sueño es realidad hasta que nos despertamos y lo vivimos, no hacía mucho tiempo que andábamos fuera de la Iglesia Católica, llenos de esperanza, pero faltos de una auténtica revelación y dirección de dios, hacía pocos días, dios nos había declarado, no es desde dentro, sino desde fuera, pero, qué podíamos hacer ahora, dónde se encontraba nuestro horizonte, estas y muchas otras preguntas llegaban a nuestra mente y los pensamientos alcanzaban a veces a confundirnos, no había peligro, dios estaba allí y ahora otra vez de nuevo, como siempre hasta ahora lo habría hecho nos hablaría de nuevo. Tres sueños consecutivos.
    En los cuales una característica idéntica que les unía fueron más que suficientes para entender la voz de dios, dios que nos daría en cada uno una frase que nos revelaría su visión y su voluntad.
    Eterna para nosotros, estos sueños y una profecía, posterior, nos mostrarían ya desde, el principio aquello, el principio esperanza de Bloch, por lo cual dios nos había llamado. En el primero, siempre el verbo, de estos sueños, cargados de idealismo, aparecería la frase sagrada: "predicar el evangelio, predicar mucho", no sabe qué evangelio ni para qué la insistencia en la machaconería de la propaganda subliminal gritada desde los tejados y los púlpitos electrónicos, a mayor gloria de los teleevangelistas.
    El segundo de los enigmas: "Reconstituir el poder". Buena tarea. Y el tercero: "Juicio espiritual". Todo ello nos indicaría por revelación de usted, señor, sus pensamientos hacia nosotros. "Reconstituir el poder de la Iglesia primitiva y hacer de nosotros junto con otros la Iglesia de Cristo, la necesidad de predicar intensamente el evangelio y el anuncio de su pronta venida y el juicio que él traería sobre la tierra". Apocalipsis Now, versión fundamentalista-pentecostal al hispánico modo. ¡Qué lástima!
    Esta revelación (¿de quién?) junto con otra más tarde recibida, fue manifestando su expresa voluntad sobre este grupo llamado por él y sus pensamientos acerca de la obra que era deseada hacer en nosotros (¿por quién?).
    Esta segunda revelación completaba los sueños recibidos, mostrándonos el Incognoscible Absoluto esta cosas: "Vosotros, pueblo mío, tenéis que esperar hasta que yo me muestre. No estéis inquietos porque yo me mostraré en el día señalado. Yo me mostraré a vosotros. Ya os lo he dicho, no echaros atrás. Por eso velad y orad, porque yo me tengo que mostrar. VOSOTROS TENDREIS QUE FORMAR LA VERDADERA IGLESIA QUE YO HE ESTADO DISEÑANDO PARA VOSOTROS, en la cual los poderes de Satanás no prevalecerán. No podrán destrozarla porque ella será grande y yo estaré en medio de ella ayudándola".Amén.
    El orgasmo espiritual colectivo de la comunidad de los santos del Monte fue inmenso. Algunos hasta vieron serafines, querubines, y cohortes celestiales inmensas protegiendo nuestro lugar de reunión.
    Luego habló uno de los dirigentes: Así entendemos pues, que la voluntad de dios cuando nos llamó de la Iglesia Católica a la pura fe en Cristo era para formar parte de una verdadera Iglesia tal y como él la quiere y que está empezando a levantarse.

    ¿Porqué, Papá, porqué? Ceniza, polvo y humo quedan de todo aquello. Y ahora me rebelo contra la muerte, la gran devoradora de todos los seres y todas las esperanzas, tanto las falsas como las científicamente fundamentadas. Y sin embargo viene la esquizofrenia. Recuerden, señores, en estos momentos la edad media de nuestra congregación es de veintidós años. Les seguiremos informando en próximos boletines de noticias. En seguida, dará comienzo la afamada serie sobre la construcción del Templo Sagrado de la Suprema Sabiduría Cósmica, capítulo titulado "EL LOCAL Y EL ORO DE SUECIA".