Escribe, por favor. No te quedes congelada en tu receptáculo. Sal fuera y plásmate en multitud de palabras divergentes. A partir de los trazos oblicuos de una pluma desbocada podrás encontrar el sentido confuso que un demiurgo malvado quiso imponer en tu vida. Aumentan los clamores del cielo, pero la respuesta sigue siendo la misma: ¡Vive y actúa!
No hay comentarios:
Publicar un comentario