Veo que desaparecen cosas de mi vida y no las encuentro por ninguna parte. No puedo encontrar las trazas del camino que siguieron.
Hago un intento y ahora sigo. En un punto de mi vida, alguien pegó un hachazo, y hay cosas, personas, costumbres que parece que no van a volver, por lo menos por ahora. No entiendo, sólo digo que pienso que yo no merecía caer tan bajo. Me siento en mis momentos más lúcidos como una pelota de fútbol a la que han sacado fuera de su campo y ahora tiene que reconstruir su largo y arduo camino a casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario