4ª Parte: Los viciosos.
"Aunque te laves con lejía, tu mancha
permanecerá"
(Isaías 64:6)
Bueno, señor, podríamos enfocar este capítulo de una forma escandalosa, y contar muchos trapos sucios que se saben, lo cual no sería mentira, pero como hay ganas de tener que ir después de juicio en juicio, seguiremos otra línea más sutil.
Bueno, señor, podríamos enfocar este capítulo de una forma escandalosa, y contar muchos trapos sucios que se saben, lo cual no sería mentira, pero como hay ganas de tener que ir después de juicio en juicio, seguiremos otra línea más sutil.
La primera especie de viciosos es la de "viciosos en sentido
estricto". Se caracterizan por su desenfreno sexual, su hipocresía
religiosa y su capacidad para ganarse las voluntades de los dirigentes de
nuestra secta, llegando algunos a ocupar cargos de responsabilidad en ella. En
general, son personas dignas de un tratamiento psiquiátrico-psiconalítico
profundo, pero a lo que más llegan es a un buen exorcismo para quitarles los
malos espíritus de su personalidad, dicho esto en el sentido más literal del
idioma.
La segunda especie de viciosos es la de "viciosos de la
religión". Se caracterizan por su fanatismo religioso y su devoción a las
formas más vulgares, supersticiosas y crédulas del cristianismo evangélico. Se
reclutan entre personas con un nivel sociocultural de Graduado Escolar para
abajo y suelen mostrarse indiferentes, o francamente hostiles, a la concepción
científica del mundo y la cultura contemporánea, viviendo en un universo
imaginario lleno de ángeles, demonios, visiones, anticristos y alucinaciones
diversas. De este grupo se compone la élite dirigente de la secta en la
actualidad, reproduciéndose a sí misma en un monólogo infinito desde que la
crisis frustró toda posibilidad de ruptura auténtica.
La tercera especie de viciosos es la de "viciosos de la
sociedad de consumo". Se caracterizan por haberse ido de la secta para
asumir sin discusiones la ideología burguesa-capitalista dominante. A primera
vista pueden parecer buenas personas, pero su amistad siempre está motivada por
intereses materiales, dándote de lado en cuanto les surja una oportunidad más
rentable. Adoran firmemente al becerro de oro, no valorando a las personas sino
en función de su renta per cápita, su mueble bar o su casa. En fin, de seres
tan despreciables no vale la pena hablar mucho. El materialismo moral siempre
ha degradado a los que la practican.
La cuarta parte de viciosos es la de "viciosos del
ideal". Se caracterizan por, además de haberse ido de la secta, luchar por
un mundo mejor desde diferentes perspectivas, generalmente inspiradas en
ideologías de izquierda, más o menos radicales. Suelen ser idealistas
incorregibles y muchos sueñan con un mundo sin ninguna clase de explotación del
hombre por el hombre, etc., etc. Como verá, son gente poco interesante.
En fin, el que quiera saber en qué grupo me encuadro yo, que
examine mi vida, pues no esperará que en una novela tan loca como esta descubra
mi alma, ¿verdad?
Bueno, el que esperara un relato pornográfico que se vaya al
videoclub más cercan y que alquile una película X, como algunos que yo he
conocido.
Moraleja: A buen entendedor, pocas palabras bastan.
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