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martes, 22 de enero de 2019

SINAÍ CAPÍTULO 4

4ª Parte: Los viciosos.

"Aunque te laves con lejía, tu mancha permanecerá"

(Isaías 64:6)
Bueno, señor, podríamos enfocar este capítulo de una forma escandalosa, y contar muchos trapos sucios que se saben, lo cual no sería mentira, pero como hay ganas de tener que ir después de juicio en juicio, seguiremos otra línea más sutil.

La primera especie de viciosos es la de "viciosos en sentido estricto". Se caracterizan por su desenfreno sexual, su hipocresía religiosa y su capacidad para ganarse las voluntades de los dirigentes de nuestra secta, llegando algunos a ocupar cargos de responsabilidad en ella. En general, son personas dignas de un tratamiento psiquiátrico-psiconalítico profundo, pero a lo que más llegan es a un buen exorcismo para quitarles los malos espíritus de su personalidad, dicho esto en el sentido más literal del idioma.

La segunda especie de viciosos es la de "viciosos de la religión". Se caracterizan por su fanatismo religioso y su devoción a las formas más vulgares, supersticiosas y crédulas del cristianismo evangélico. Se reclutan entre personas con un nivel sociocultural de Graduado Escolar para abajo y suelen mostrarse indiferentes, o francamente hostiles, a la concepción científica del mundo y la cultura contemporánea, viviendo en un universo imaginario lleno de ángeles, demonios, visiones, anticristos y alucinaciones diversas. De este grupo se compone la élite dirigente de la secta en la actualidad, reproduciéndose a sí misma en un monólogo infinito desde que la crisis frustró toda posibilidad de ruptura auténtica.

La tercera especie de viciosos es la de "viciosos de la sociedad de consumo". Se caracterizan por haberse ido de la secta para asumir sin discusiones la ideología burguesa-capitalista dominante. A primera vista pueden parecer buenas personas, pero su amistad siempre está motivada por intereses materiales, dándote de lado en cuanto les surja una oportunidad más rentable. Adoran firmemente al becerro de oro, no valorando a las personas sino en función de su renta per cápita, su mueble bar o su casa. En fin, de seres tan despreciables no vale la pena hablar mucho. El materialismo moral siempre ha degradado a los que la practican.

La cuarta parte de viciosos es la de "viciosos del ideal". Se caracterizan por, además de haberse ido de la secta, luchar por un mundo mejor desde diferentes perspectivas, generalmente inspiradas en ideologías de izquierda, más o menos radicales. Suelen ser idealistas incorregibles y muchos sueñan con un mundo sin ninguna clase de explotación del hombre por el hombre, etc., etc. Como verá, son gente poco interesante.

En fin, el que quiera saber en qué grupo me encuadro yo, que examine mi vida, pues no esperará que en una novela tan loca como esta descubra mi alma, ¿verdad?

Bueno, el que esperara un relato pornográfico que se vaya al videoclub más cercan y que alquile una película X, como algunos que yo he conocido.


Moraleja: A buen entendedor, pocas palabras bastan.

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